En la Biblia, encontramos la granada entre los siete productos agrarios de la tierra prometida.

La descripción de las dos columnas del templo de Salomón, decoradas con este árbol y este fruto, es por cierto una de las más encantadoras.

Sobre todo, la granada es metáfora de fertilidad en los Cantares. Los Cantares – textos de la Biblia judía y cristiana – son un maravilloso poema de amor entre Salomón y su amada, Sulammita.

Un himno de belleza y amor, que aún hoy muchas veces tiene el papel de dedicarse a los matrimonios: entre los numerosos símbolos que el autor de los Cantares regala a su amada, aparece también la granada.

La granada tiene un valor simbólico tan fuerte que la amada se compara a un jardín de granadas. El jardín, metáfora del amor, es un florecer de granadas. En cuanto las granadas florezcan en el jardín, el amor estará listo para la unión.

¿Podemos imaginar este jardín?

Una concentración perfecta de naturaleza, colores y perfumes.

Al describir el cuerpo de la amada, el autor dice: Tus labios, como un hilo de grana, Y tu habla hermosa; Tus mejillas como cachos de granada detrás de tu velo. (Cantares 4,1-3).

Para el hombre bíblico, la belleza es salud y, por ende, fertilidad.

Un árbol fértil y fecundo como la granada: así es, para él, ella. El rojo de las mejillas es un claro símbolo de energía vital y de una fertilidad que está por cumplirse.

Tus renuevos paraíso de granados, con frutos suaves,
De cámphoras y nardos,
Nardo y azafrán, Caña aromática y canela, c
con todos los árboles de incienso;
Mirra y áloes, con todas las principales especias aromáticas.
Fuente de huertos,
Pozo de aguas vivas, Que corren del Líbano.
Sopla mi huerto, despréndanse sus aromas.
Venga mi amado á su huerto,
Y coma de su dulce fruta.”
(Cantares 4,13-16, Biblia).

 Foto: Miniatura de la Biblia, la catedral de Winchester, siglo XII

SIMILAR ARTICLES

NO COMMENTS

Leave a Reply